jueves, 9 de diciembre de 2010 | By: Chema

Comunidades pensantes

El sueño de toda gran empresa es contar con el mejor capital humano para llevar a cabo su estrategia, y si pueden hacerlo con un coste mínimo mejor que mejor.

El "crowdsourcing", como la propia traducción nos hace intuir, consiste en externalizar una determinada función de la empresa, la cual pasaría a ser llevada a cabo por una comunidad pensante a través de una convocatoria abierta. Mediante la misma, se consigue contar con las mentes más aptas para la tarea y se obtienen ideas actuales y adaptadas a la realidad de cada momento. La irrupción de la web 2.0 ha facilitado este tipo de externalización y es común a la hora de desarrollar nuevas tecnologías, así como un mejor tratamiento de gran cantidad de datos. El término fue acuñado por Jeff Howe a través de un artículo publicado en la revista Wired.

El proceso es el siguiente; se hace una convocatoria, a la cual responden los usuarios interesados, hay un continuo "feedback" en el que cada uno aporta sus ideas y asímismo la masa hace un análisis y seguimiento para encontrar las mejores ideas para el caso. Al final del proceso, las mejores soluciones pasan a formar parte de la empresa que planteó el problema, llamada "crowdsourcer". Aquellos que tienen las propuestas más brillantes en ocasiones, son recompensadas con dinero, algún premio, satisfacción personal o simplemente reconocimiento.

Los beneficios para la empresa de este sistema son evidentes; los costes son muy bajos, el pago es por objetivos si es que llega a producirse, hay un mayor acceso al talento y contacto con lo que los consumidores demandan y por último, se crea un sentimiento de pertenencia que surge de la simple colaboración.

Un tipo especial de "crowdsourcing" es el "crowdfounding", este método facilita la obtención de fondos por parte de la gente interesada en participar, y estos por el hecho de hacerlo se convierten en auténticos productores de la película. Esto puede explicarse perfectamente con el ejemplo de la película española "El cosmonauta". La cantidad mínima que se podía aportar eran 2 euros, y los inversores que aporten más de 1000 euros y tengan un contrato sociedad de participación, recibirán su parte correspondiente del beneficio. También se pretendía contar con publicidad por parte empresas que quieran implicarse con su marca en calidad de patrocinadores.

http://elcosmonauta.es/

El rodaje que costaba 450000 euros fue recuperado antes de comenzar y los beneficios se conseguirían a través de varios elementos como subvenciones, premios, ventanas de exhibición, merchandising, venta de DVD o otros elementos accesorios que comente como ha sido el proceso.

El único inconveniente destacable del "crowdfunding" es que la propiedad intelectual está poco protegida ya que la información llega a gran cantidad de gente, y es difícil controlar las reproducciones, pero sin duda los beneficios superan con creces a sus inconvenientes.







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